Hacer comunidad: lo que atesoramos, permanece

Aunque mucho ha cambiado desde que comenzamos este ejercicio de conexión por medio del color, la intención sigue siendo la misma: hacer comunidad.

Hace unos meses, invitamos a la comunidad Local a compartir los momentos que más valoraban de pasar más tiempo en casa. Les pedimos que nos enviaran una foto de algún espacio propio que expresara esa sensación de refugio, intimidad y confort, paz o alegría. A cambio, Comex les mostró una paleta de color que representaba esa etapa de vida y servía de inspiración para seguir dedicándole cariño a su hogar.

En esta última entrega, ahora que ese extraño capítulo del presente comienza a volverse pasado, queremos hacer recuento de los momentos más representativos, esos puntos de encuentro que aún en la intimidad nos hacen ser una comunidad.

hacer comunidad

“Darte cuenta que lo importante está en casa, lo que queremos y con lo que realmente importa. Crear momentos en la memoria y en el recuerdo con ese tiempo que acostumbrábamos a perder” –Adriana Flores.

 

Comenzamos por las plantas, que se convirtieron en compañeras silenciosas y amables, recordándonos con su ritmo que todo renace.

hacer comunidad

“La parte que más disfruto de mi espacio es el grupo de plantas que tengo en una esquina en donde la luz da de ladino, las hace ver muy especiales. El estar más tiempo en casa me ha permitido cuidarlas y se nota. Se ven felices” –Rigo Rocha.

 

Seguimos con los lomitos y los michis. ¿Qué hubiera sido de nosotros sin sus cariños y su insistencia para conectarnos con el momento presente?

“Disfrutar de Tobías, el pastor chilango recién adoptado, y ver cómo poco a poco se convierte en su casa también”. –@aymarianacha.

 

“Poder pasar más tiempo con mis gatijas” –Paulina Erandi.

 

Hubo días en los que el ruido de la ciudad disminuyó tanto que parecía que los pájaros tenían amplificadores. Escucharlos al despertar, al atardecer o en el momento menos esperado, hizo que varios recuperáramos el asombro.

“Fotografiar gorriones que anidan en el edificio” –Ernesto.

 

Muchos nos compartieron la transformación de sus espacios de trabajo luego de pasar más tiempo en ellos. Los colores y los detalles de la decoración hicieron de estos rincones lugares más auténticos y personales.

hacer comunidad

“Lo mejor ha sido no perder tanto tiempo en el tráfico e invertirlo en otro tipo de actividades recreativas que disfruto, como hacer música, escribir o haber pintado este mural de cuarentena” –Romina.

 

“Aprender a apreciar y procurar el espacio en el que vivo” — Andrés Negrete

 

Los jardines, las terrazas, los balcones e incluso las pequeñas ventanas –sobre todo después de pasar tantas horas frente a las pantallas– se convirtieron en ese pequeño oasis doméstico que hoy valoramos de otra manera.

 

“Descubrir momentos mágicos en lugares inesperados” –Iris.

 

Para algunos, la cocina se volvió un laboratorio creativo y de exploración, pero también un espacio de encuentros y sobremesas cotidianas.

 

“Las comidas en familia” –Begoña.

 

“Lo mejor de pasar tiempo en casa es tener más tiempo para los detalles, como cocinar el pastel de cumpleaños de mi hija con ella, como quería” –Mariana.

 

En todo este panorama, los colores jugaron un rol determinante, no solo para expresar la personalidad de nuestra casa, sino también para darnos el ánimo que necesitábamos. Tonos suaves que nos ayudaron a fluir en los días difíciles; colores sólidos para expresar contrastes; tonos neutros para los espacios de descanso o meditación, divertidos y versátiles para quienes pasaron por una etapa de descubrimiento, o cálidos para quienes necesitaban sentir el apapacho de su hogar…

A todos los que compartieron estos momentos valiosos, muchas gracias.