7 residencias artísticas que son pequeños oasis de esta ciudad

Estas 7 residencias de arte en la ciudad son espacios casi inverosímiles que inspiran a los capitalinos, sean artistas o no, a crear algo que mejore su entorno. Ellas mejoran la ciudad.

Ser un artista en residencia significa removerte de la vida habitual para conocerte en otro contexto y priorizar tu vida creativa, a menudo en un entorno hermoso. Las residencias se encargan de proveer no sólo techo y comida, si no espacios, paisajes o caminatas que fomenten el intercambio cultural y el impulso creativo del residente por un periodo determinado. Desde mediados de los años 90, el número de residencias tanto independientes como afiliadas en la Ciudad de México ha proliferado, aunque la mayoría son iniciativas de autogestión en respuesta a vacíos institucionales. De entre las cientos que han abierto sus puertas elegimos 7 que quizás son menos conocidas que las típicas, pero nos parecen muy atractivas (y que nos da un poco de envidia no ser sus inquilinos ahora mismo). Si eres artista o tienes un proyecto que necesita tiempo y espacio, acércate a verlas…

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1. Masala y Maíz

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Además de ser un excelente lugar para probar una combinación de ingredientes de México, India y África del Este, este restaurante esconde en la parte de arriba un pequeño departamento acogedor con una terraza llena de plantas. Desde marzo funge como la residencia de Masala y Maíz. Norma Listman y Saqib Keval, chefs del lugar, decidieron abrirlo a artistas que quisieran compartir y aprender con ellos. En marzo recibieron a Sita Kuratomi, investigadora, cocinera y artista conceptual que utiliza la comida para contar historias de migración. La idea es que cada residente pueda compartir sus conocimientos con talleres, pláticas o actividades. Kutatomi, quien estuvo dos semanas como primer residente, impartió un taller de Chai como parte de su plática sobre la descolonización de sabores.

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2. Tetetlán


Este espacio dedicado a la cultura que se sitúa en las antiguas caballerizas de la Casa Pedregal que el arquitecto Luis Barragán construyó, ahora apuesta por su entorno local y quiere ser un punto de encuentro vecinal para la zona sur. El proyecto fue fundado por César Cervantes e incluye un restaurante y un centro cultural con una biblioteca de arte y arquitectura, el archivo histórico del Pedregal, un foro abierto en el cual se presentan libros, cortometrajes, documentales y conciertos en vivo, un mercado orgánico, un huerto, una tienda y más.

Entre todo el sinfín de actividades está su residencia que recibe artistas, curadores y colaboradores que trabajan con proyectos en el MUAC y el Museo de Arte Carrillo Gil.  que se fundó con el apoyo del MUAC y el Museo de Arte Carrillo Gil. El perfil de los residentes de Tetetlán es interdisciplinario y va de la mano del proyecto integral que es este lugar. La residencia ha alojado a productores locales, chefs, arquitectos, artistas nacionales o internacionales.

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3. Casa Equis

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Casa Equis es eso, una casa cualquiera en la que resulta vivir Diego, un artista y coleccionista que decidió ceder la sala, la segunda habitación, la cocina y la bodega de su hogar a artistas emergentes. Desde el 17 de marzo de este año, Casa Equis, en la Santa María de la Ribera, está lista para su primer residencia, que será para la artista chilena Javiera da Fonseca. El departamento tiene una espectacular vista Museo del Chopo.

Los interesados en participar de las residencias pueden enviar su portfolio a: info@casaequis.com

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4. La Quiñonera

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La Quiñonera surgió en 1984 como una necesidad social para la creación artística de músicos, cineastas, teatreros, actores, escritores, artistas plásticos, galeros, críticos, curadores o artistas de avanzada. Hace ocho años reinició sus proyectos expositivos mediante “tres premisas que considera fundamentos y objetivos: reconocer el cambio, limpiar y sanar el concepto de poder y dominio como poder civilizatorio y aceptar la muerte”. Con cada residente se organizan talleres, mesas de discusión y exposiciones colectivas. La residencia de investigación y creación actual en La Quiñonera durará seis semanas. Los artistas canadienses invitados se encargarán de crear obras originales diseñadas para el espacio público de la ciudad. El lugar es como un jardín secreto.

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5. Soma


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Cada año, SOMA abre un espacio de residencias para artistas y agentes culturales de diferentes contextos, disciplinas y generaciones. El programa es para creadores con capacidad de dirigir su propia estancia artística, y la duración de cada residencia es de cuatro semanas. Los solicitantes pueden encontrarse en cualquier etapa de su carrera; no se requiere el desarrollo de un proyecto específico durante su residencia. Con cada residencia, SOMA busca estimular el diálogo, la colaboración e incluso la confrontación entre artistas analizando las consecuencias estéticas, políticas y sociales de la producción de arte. Cada miércoles se presentan allí los avances, conferencias o exposiciones de los residentes en turno u otras actividades al margen que casi siempre son estimulantes.

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6. Zonaz de Obraresidencias artisticas

Después de 12 años de residencias artísticas y trabajo con la comunidad del Centro Histórico, Casa Vecina cerró sus puertas. Pero este año la Fundación del Centro Histórico inauguró un nuevo proyecto que lleva una línea similar: Zonaz de Obra. En esta casa en la colonia Pensil reciben creadores para que desarrollen proyectos que se vinculen con la comunidad. Recientemente recibieron a Primal Studio, cuyo trabajo a desarrollar se trató de cine de ciencia ficción y lenguas originarias. El resultado fue un increíble taller de doblaje.

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7. Casa Lu

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Casa Lu está a pocas cuadras del empedrado y antiguo centro de Tlalpan. Es un espacio tranquilo, como una casa de campo en la ciudad, que invita a escritores y artistas de México u otra ciudad del mundo a que se alojen una temporada y trabajen y se inspiren y vivan y expongan su trabajo. La anfitriona de esta preciosa casa es Lupe Quesada, quien también es escultora y creció a pocas casas de ahí. En Casa Lu los residentes tienen la sensación de estar fuera de la urbe mientras están ella, cerca de la escena artística de la ciudad.

Más información aquí.

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