Sabrina Ol y Camila Arroyo presentan una coreografía por las calles de San Cosme

Para presentar la colección de Sabrina Ol inspirada en las Soldaderas de la Revolución Mexicana, la coreógrafa Camila Arroyo realizó una pieza por las calles de la Ciudad de México. Entre reggaeton, uñas y colores, las dos creadoras muestran su versión del México contemporáneo.

Sabrina Olivera es una diseñadora mexicana. Nació en 1994 en la Ciudad de México y a principios de ese año registró su marca Sabrina OL con la que se expresa a través de la indumentaria. La marca se divide en diferentes colecciones y cada colección encuentra su inspiración en diferentes lugares: poesía, imágenes, historias, personas. Esto tiene como objetivo generar para cada colección un universo propio e identificable, con su lenguaje visual característico. Este mes entrenó “Soldaderas”, una pieza de video-danza/fashion-film en colaboración con la bailarina Camila Arroyo. A propósito de este evento, y porque su presencia en el medio es cada vez más fuerte e interesante, le hice algunas preguntas para conocer más de qué se trata Sabrina OL.


¿Cómo empezó el proyecto Sabrina OL?

Empezó como un proyecto para poder aplicar a mi visa O-1 (de artista) y quedarme en Nueva York. Parte de la aplicación requiere tener tu trabajo publicado en revistas para darle credibilidad a tu capacidad “extraordinaria”. Al principio mi objetivo era exclusivamente hablar sobre el concepto y lo que quería expresar con mi proyecto y colección “Soldaderas”. Eventualmente me aconsejaron tener una página para que las personas que leyeran mi artículo tuvieran donde “comprar las piezas”. En ese momento estaba muy lejos de poder tener dinero para producir las piezas de mi colección y más lejos de hacerlas yo misma por el trabajo demandante que tenía en ese entonces. Por eso decidí aceptar “preórdenes” y pedía un anticipo del 100% del costo de la pieza bajo una promesa sustentable y un sistema que evitaba la sobreproducción o el exceso de compra de materiales, etc. Con el dinero que recibí de los anticipos pude comprar materiales y lo necesario para completar las órdenes que la gente había hecho después de que los artículos fueron publicados. Eventualmente encontré varias fallas en este sistema de producción. Tuve que reinventarme cuando decidí convertir este proyecto en un negocio.

Creación en la Ciudad de México

¿Dónde estás ahora?
La marca se registró oficialmente el 8 de febrero de este año y llevo desde entonces intentando establecer un sistema en donde la marca sea autosustentable. Algo emocionante es que este viernes 2 de julio se estrenará un cortometraje que grabé sobre la soldadera contemporánea, como parte de mi primer proyecto que se inspiró en las mujeres de la revolución mexicana, comúnmente conocidas como las Adelitas. El corto es un video de danza dirigido por Camila Arroyo que muestra un recorrido a través de la colonia San Rafael en la Ciudad de México. En este recorrido se representa a una “soldada” moderna, en donde la ropa, música, peinado, maquillaje y entorno aumentan en exuberancia, haciéndola sentir cada vez más libre.

¿Cuando ves una tela que te gusta, te entra por los ojos o a través del tacto?
Pues yo tengo la mala costumbre de imaginar telas. Entonces comúnmente tengo que dibujar y crear los patrones que me imagino e imprimirlos sobre tela, o buscar telas lo más parecidas a lo que se me ocurre.

¿Qué es la moda para ti?
Para mí es crear piezas que me emocionan y quiero usar y generar lo mismo en la gente que tengo alrededor. Que se prendan con la idea de usarlas. Muchas veces es usar algo que sale de lo socialmente aceptado y volver la ropa una nave para entrar más en contacto con nuestra identidad, humor, y personalidad.

Poesía textil

¿Qué proyectos contemporáneos de diseño de indumentaria te interesan? ¿Por qué?
Me gusta mucho Telfar porque me gusta creer que democratizó un poco la industria de la alta costura, creando una bolsa de lujo “accesible”, la gente le llama “The Bushwick Birkin”, o por los proyectos sociales que involucran a su comunidad. No se que tan realista sea pensar en una industria que se creó a partir de la exclusividad como algo democrático, pero definitivamente creó una comunidad mucho más diversa que puede consumir sus piezas sin tener que ser necesariamente blancos y millonarios.
Me interesa la manera en la que se sale un poco de la normalidad a través de los proyectos sociales. Lleva desde el 2017 diseñando “pro bono” los uniformes para la cadena de comida rápida White Castle. Paralelamente retoma el logo del restaurante y lo usa en piezas de su marca, con las cuales recauda fondos que van dirigidos a pagar los préstamos estudiantiles de los empleados de la cadena de comida rápida.

¿Qué relación tiene para ti la poesía con la indumentaria?
Siento que la poesía es un tejido de palabras que puede ser tan visual que se siente táctil. La ropa es una composición de elementos visuales que puede ser muy poética también. Colaboro mucho con mi amiga Rebeca Leal, con la que escribo los textos para explicar los conceptos de mis proyectos y la mayoría de las veces la única manera de explicarlos es a través de la poesía.

¿De qué manera llegaste a relacionarte con la danza?
Siempre he pensado que la ropa tiene otra personalidad cuando está en movimiento. Cuando llegó la oportunidad de grabar un videodanza para mi último proyecto me pareció muy emocionante mostrarla desde ese lugar. En el video el movimiento se vuelve la narrativa y me parece que se llega a un nivel diferente y más profundo.

La colección Soldaderas es moda y movimiento

¿Por qué hacer el video de Soldaderas?
Soldaderas nace con la intención de hacer un tipo de show para presentar mi colección. Camila me propuso hacer un video con una coreografía, conceptualizada junto con la música, la calle, etc. Queremos expresar la fortaleza de las mujeres tanto en esa época como ahora. En el video se logra comunicar esto, la construcción de piezas que se van volviendo más fuertes y coloridas.

¿Cómo se reflejan las calles de México en el video?
El recorrido que hace el personaje es uno que hizo la coreógrafa Camila Arroyo de manera diaria por mucho tiempo, ella quería rendirle tributo a su cotidianidad, a la acción de vestirse todos los días, gozarnos a nosotras mismas y salir a disfrutar de la ciudad.

¿De qué nutres tu inspiración?
Últimamente de conversaciones y de mi comunidad. Siento que tengo etapas. A veces me siento más ñoña y me gusta consumir literatura, poesía, ciencia o filosofía para inspirarme, y a veces me inspiran cosas más mundanas o simples. Me gusta explorar mucho las dos posibilidades y creo que cada una tiene su magia. La idea de seguir nutriéndome de ambas cosas en el futuro, me emociona.

¿Para qué tipo de ocasión te gusta arreglarte más? ¿Por qué?
Me encanta ponerme algo que sé que voy a usar todo el día. Siento que es cuando más aprovecho para ponerme algo que me haga sentir bien porque estoy mucho tiempo conviviendo con ese look. También creo que me gusta la idea de ponerme algo en la mañana que puede que me quite la mañana siguiente.

Soldaderas se estrenó este mes en la Ciudad de México. Pronto podrá verse en línea a través de las redes de Sabrina Ol.