Cómo ser un mejor (más sustentable) fumador en la Ciudad de México

Los números indican que hay más colillas de cigarros que popotes en el océano. Y los popotes ya son demasiado. Pero podemos cambiar esto.

Fumar un cigarro (tras otro), aventar la colilla al suelo, aplastarla con el pie. Seguir. Cuántas veces no ocurre esta escena que es lugar común en el imaginario colectivo. Y más dañino de lo que parece. Una sola colilla es capaz de contaminar varios litros de agua y fumar es un acto repetitivo, casi mecánico, en el que a veces no reparamos.

Los números indican que hay más colillas de cigarros que popotes en el océano. Y los popotes ya son demasiado. Desafortunadamente, el océano –una de nuestras mayores fortunas– es el mayor receptáculo de casi toda la basura del mundo. Ese acto repetitivo de aventar la colilla al suelo y no mirar atrás está directamente asociado a los mares, a las corrientes, donde éstos terminan. Por si fuera poco, no sólo es su plástico lo que contamina, sino los químicos que absorbe el filtro y afectan la química de los océanos.

cigarro sustentable

En 2017, un equipo de 789, 138 voluntarios recolectó 9,825 toneladas de basura a lo largo de 30, 472 km de costas. De 20, 824, 689 objetos contabilizados, se encontraron 2 millones 412 mil 151 colillas de cigarros. Casi dos millones de envolturas de alimentos. Un millón y medio de botellas de plástico. Un millón de taparroscas. Casi 800 mil bolsas de plástico de supermercado. 750 otras mil bolsas de plástico. 643 mil 874 popotes.

Para todo esto hay una solución. Un mal menor que no se consideró. Estas cantidades se podrían reducir, o reciclar. Pero tantos años de negligencia y desinformación han sido desastrosos.

Es obvio, pero tampoco es tanto. De nuevo: fumar es un acto común, como abrir una envoltura de chicles, tirar un chicle, o tomar una botella de agua. Lo bueno es que poco a poco estos actos mínimos –y sus consecuencias que no son– se visibilizan y concientizan colectivamente, y entonces surgen formas de hacerlo poco mejor.

cigarro

Estos son otros actos mínimos que “nos quitan pequeñas mañas”, así como Boing que va a dejar los popotes para promover una cultura más sustentable. Además de dejar de fumar, aquí van algunas cuantas maneras de hacerlo desde la ciudad.

.1. Procurar fumar cigarros sin colillas (ojalá algún día el mercado cambie y ya no se usen) o de filtros biodegradables

2. Por ningún motivo tirar las colillas al agua, tampoco a la calle

3. Llevar cenicero portátil en la bolsa

4. Reciclar

No es tan fácil encontrar tabaco natural y mucho menos mexicano en la ciudad. El puesto Local Verde 63, en el Mercado de Medellín, es un abarrotes de productos orgánicos y naturales que nos gusta especialmente porque ofrece cuatro marcas de tabaco 100% natural, mexicano y artesanal. El tabaco natural evita el enorme desperdicio de plásticos y químicos por el papel y filtros sintéticos de los cigarros de marcas industriales. Aquí cuatro opciones de tabaco natural mexicano:

Tabaco marca Flor Morada. Todos de tabaco rubio tipo Virginia cultivado en San Luis Potosí.

Para liar, 25 g o 20 cigarros con papel y filtro

– Tabaco rubio

– Mezcla herbal (predomina la lavanda)

– Mezcla especies (predomina la canela)

 

cigarro sustentable

Tabaco marca Kin. Cultivado en la Sierra Madre Occidental.

Para liar  (viene en tiritas y es más fácil armarlos), 30 g

– Tabaco rubio tipo Virginia

– Mezcla herbal con tabaco oscuro

cigarro sustentable

 

Marca Mayan Spirit. Tabaco oscuro cultivado en Chiapas.

– Picado para liar, aprox 30 gramos

cigarro sustentable

Marca Maiki Bok. Tabaco cultivado en Chiapas.

Picado para liar, 30 g: $150

– Tabaco oscuro natural

– Mezcla cremosa de vainilla

Si quieres saber más sobre el puesto Local Verde 63, en el Mercado de Medellín aquí tenemos una nota completa.

Y si tienes más opciones para fumador sustentable no dudes en compartirla con nosotros a través de fb.

 

Más en local.mx

Formas de ayudar al océano desde la ciudad, desde la casa

Guía práctica para generar menos basura en la ciudad: compra a granel

Guía menos basura: 10 restaurantes (ricos) con empaques biodegradables