Librería Rinoceronte: el tesoro literario entre los hospitales

Hace tres años y medio, Carlos Ramírez, Itzel Pedroso y Emilio Acosta abrieron las puertas de un pequeño local ubicado entre los hospitales más grandes de la Ciudad de México, en Tlalpan. Rinoceronte empezó siendo una librería especializada en poesía y el proyecto amarraba con un lazo en forma de fanzine llamado Abdul Abbas, como el elefante blanco que le regalaron a Carlomagno.

Es difícil que personas se dediquen a los libros, porque se vuelve un acto pasional, irracional y adictivo. Es Hermoso. Ahora el proyecto lo llevan sobre todo Itzel y Carlos y entre ellxs se reparten la curaduría. Ella se enfoca más en los libros de arte y él en ficción y poesía. Juntxs, hacen que librería Rinoceronte sea un verdadero tesoro literario.

La fascinación por los paquidermos es un misterio. También es un misterio que los libros que tienen son raros, específicos y difíciles de encontrar. Los consiguen como pueden, buscan constantemente en tianguis, a través de personas que venden bibliotecas, hay todo un mercado de libros que van y vienen. A las personas que nos gusta mucho leer, nos encantan estos lugares porque la literatura se expande y eso es lo que nos da la satisfacción máxima de entrar en la ficción o en un poema. Este tipo de cuevas literarias te dan lo que estás buscando y siempre te abren una puerta nueva.

La experiencia es muy distinta a ir a Gandhi o al Péndulo, lugares más impersonales en donde por lo general vas a buscar algo específico y la transacción es limpia y silenciosa. No. En lugares como Rinoceronte vas a platicar, a preguntar si tienen ese libro difícil de conseguir, a entusiasmar y ser entusiasmada por el deseo permanente de ESE libro intrépido e imposible. Es extraño pero ese deseo es muchas veces, lo que te conecta con la literatura. Rinoceronte está en la calle Fray Pedro de Gante #11, justo en la frontera de Huipulco y Tlalpan, a su alrededor se levantan gigantes los hospitales más importantes de la ciudad, el cruce es interesante y extraño. Hay algo mágico en ir a buscar un libro y que eso sea un viaje en sí mismo. Aunque también se venden por Instagram y los reparten los sábados.


Colette, Cronenberg, Calasso. Autorxs así y más raros se consiguen en Rinoceronte. Vayan o síganlos, si les gusta la literatura, es definitivamente un proyecto para prestarle mucha atención. Sobre todo porque además de tener intenciones de revivir el fanzine Abdul Abbas, también quieren fundar su propia editorial y con ella traer a la vida títulos extrañísimos, dados por muertos o nunca antes traducidos al español.

Librería Rinoceronte
Fray Pedro Gante #11, Tlalpan.
@_rinoceronte