Llega el Ballet de San Petersburgo a la ciudad con los 30 mejores bailarines

El mito que flota en nuestras mentes sobre las bailarinas – estos seres volátiles pero perfectos pero diminutos, mágicos y disciplinados como un militar pero con hambre- viene de Rusia, su cuna técnica. Este mes, 30 bailarines del Ballet de San Petersburgo visitan el Teatro del Parque para representar 3 grandes obras.

El lago de los cisnes que llega a Ciudad de México es una de las obras del Saint Petersburg Ballet Theatre, y para ponernos en contexto, porta en su ADN las instrucciones genéticas que hicieron del ballet ruso El ballet ruso. La compañía se formó en la década de los noventa, pocos años después de que la ciudad recuperara su antiguo nombre (después de llamarse Petrogrado y luego Leningrado).

Ballet de San Petersburgo

La pieza El lago de los cisnes es la legendaria historia de amor y desencuentro entre un príncipe confundido con dos princesas-cisnes, una blanca y otra impostora, cuyo nudo narrativo se desata en torno a un lago. Este y otros dos clásicos del ballet, Giselle y Don Quijote, llegan de Rusia a México a presentar sus actos finales en el Teatro del Parque Interlomas. El espectáculo, dirigido por Marina Medvetskaya, se presentará el 10 y 11 de mayo. Dicho esto, queremos adentrarnos un poco en la historia del ballet ruso como institución en el mundo de la danza y por qué es tan relevante para la Ciudad de México contar con una visita de este calibre.

Ballet de San Petersburgo

Todo empezó cuando Pedro el Grande de la dinastía Romanov, gobernante de Rusia, fundó San Petersburgo en 1707 y tomó acciones para europeizar el país. Entre sus reformas para modernizarlo abolió el calendario tradicional ruso (que empezaba en nuestro septiembre en vez de enero), mandó cortar la barba a toda la corte e impuso la lectura de un libro con normas básicas de protocolo, algo así como Las niñas bien de Guadalupe Loaeza pero ruso y con reglas tan básicas como no escarbarse los dientes o la nariz en público. En su afán por parecerse más a Europa, Pedro el Grande mandó traer a la ciudad artistas y arquitectos y entre las artes de la corte incluyó la danza. He aquí el comienzo del ballet como pilar y estandarte de todo un país. Su segunda esposa, Catalina, fue mecenas de varios artistas y contribuyó a formar bailarines dedicados y expertos en la técnica, como si la escuela Mariinsky fuera un cuartel. Esta militarización del ballet lo volvió una institución rusa, tanto así que San Petersburgo se convirtió en epicentro de la danza en Europa. No había bailarina que no quisiera bailar allí.

Marius Petipa, quien luego sería el padre del gran ballet ruso, era un bailarín español que decidió viajar y terminar de formarse en la ciudad cuna del arte en cuestión. El hombre llegó lejos, se convirtió en coreógrafo del Teatro Bolshoi e hizo del ballet un espectáculo independiente de la ópera, un entretenimiento que incluía danza, música y coreografía como parte de un todo. Incluyó en sus coreografías reseñas y vestuario de su añorado folclore español, que actualmente se recrea en escenas y obras completas como Don Quijote. Su mayor genialidad fue quizá traerse al ya reconocido Tchaikovsky al mundo del ballet y componer juntos La bella durmiente, El cascanueces y, finalmente, en 1895, estrenar en el Teatro Mariinsky la versión definitiva de El lago de los cisnes que fue aplaudida con bombos y platillos.

Ballet de San Petersburgo

Nos adelantamos al 2018-Ciudad de México: Marina Medvetskaya es la directora artística de las obras que se presentan aquí en primavera. Ella fue ni más ni menos que la primera bailarina del Tbilisi State Academic Opera and Ballet Theatre y discípula de Vakhtang Chabukiani, una de las grandes leyendas masculinas de esta danza imperial. Medvetskaya absorbe de San Petersburgo su tradición para recrearla en nuestras latitudes y traernos a treinta de los mejores bailarines herederos del famoso pas de deux (paso a dos) instaurado por Petipa. Evgeny Silakov, Natalia Romanova, Aslan Karginov, Petr Borchenko son algunos de los nombres rusos tan pronunciados como difíciles de pronunciar que nos visitarán. El Teatro del Parque vestirá de gala sus 695 butacas y anticipamos que estarán tan disputadas como el amor del príncipe Sigfrido por sus pretendientas Odette a.k.a. Cisne Blanco y Odile a.k.a. Cisne Negro.

Para ver boletos y fechas de otras presentaciones haz click aquí.

.

Créditos de foto:

Fotos Ximena del Valle/Bailarina Luisa F. Barragán/Coordinación de moda Vica Papuchi/Maquillaje Karina Vargas/Pelo Olvido Herrerías/Asistente de foto Lili Cruz Bautista/Asistente de moda Sol Di Nucci

.

QUÉTeatro del Parque InterlomasDÓNDEParque Interlomas, Avenida Jesús del Monte 41, Jesús del Monte, Huixquilucan
CUÁNDO10 y 11 de mayo 20:30hsTeléfono 5247 4325
Precio$650, $950 y $1250
.

 

También en Local:

La orquesta filarmónica de Viena en Ciudad de México (!)

Guía Local de conciertos y festivales (enero a mayo 2018)

Rosita y Miguelito: la zapatería en la Portales sólo para pies miniaturas