Carta de amor a los vasos (más especiales) de los restaurantes de la ciudad

Nos gustan los vasos y las cosas más particulares: los de estos 7 lugares son una razón para volver o al menos para no olvidar.

El vaso marca la prisa de la embriaguez: el que mucho brinda rápido se emborracha. El tintineo que se repite al chocar las copas acentúa la ligereza de la charla. Un jaibol vacío y solitario anuncia el triste fin de la noche. Hay un tipo de vaso para cada tipo de bebida –aunque no siempre respondamos a lo que precisan–, así como hay una ciencia (cada vez más sofisticada) para cada etílico. La historia del vaso comenzó con el cuenco. No: comenzó con los hombres primitivos que usaban las manos como cuenco. Pero los vasos no son mucho más una herramienta que un objeto estético. Son un diálogo con la luz y la temperatura y todo lo mundano. Son los pormenores de una noche y –para nosotros– un tema de conversación y algo que disfrutamos.

Nos gustan los vasos y nos gustan las cosas más particulares: los de estos 7 bares y lugares de la ciudad son para nosotros una razón para volver o, al menos, para no olvidar.

.

Sep’s

vasos

El tarro del Sep’s es de cerámica y pesado; no deja pasar la luz y mantiene la cerveza friísima. Un sólo tarro de estos cuesta alrededor de mil pesos. Sí, los venden allí mismo.

WanWan Sakaba

vasos

En WANWAN el sake doble de la casa lo sirven rebalsado en masu (la cajita de madera). Esta tradición japonesa hace alusión a la abundancia. Así como que uno no se sirva el sake a sí mismo hace alusión a la buena fortuna.

Tokyo Music Bar

vasos

La cristalería de Tokyo es la vara con la que se miden los tragos; muy ricos y caros también. Todos los vasos y copas los trajeron de Japón y son tallados a mano, tan ligeritos que si uno se sienta en la barra donde está la consola se escucha la vibración del cristal que tiembla.

Emilia

Levantar la copa de vino de Emilia es como levantar el puro líquido con la mano.

Baltra

El Baltra tiene algunos cocteles inolvidables, y el vaso old fashioned también. El tamaño y la forma y la orillita dorada (que no se alcanza a ver en foto) son pura generosidad.

Paris 16

vasos

En Paris 16 la cerveza la sirven en una copa tan delgada que si uno se emociona la rompe. A saber, hay que guardar la compostura (aunque aquí nadie te regaña ni te cobra si sucede).

Sir Winston Churchill’s

Las copas de cristal del Winston Churchill son rojo navidad. No necesariamente bonitas: raras –como todo dentro de esta mansión inglesa, uno de nuestros favoritos.

.

.

Más en Local.mx

9 olores muy específicos de la Ciudad de México ––¿cuál es tu olor favorito de la ciudad?