Melómano, detective y baterista: TROPICAZA

Entrevistamos a Tropicaza, el fantástico caballero que busca música como un investigador privado y sabe sacar brillo a la pista de baile.

Baterista y parte importantísima dentro de Evil Hippie y Los Fancy Free, dj residente de la radio online con base en Los Ángeles dublab.com, Tropicaza es una institución. Su amor por música lo ha llevado a viajar por todo el mundo y compartir extrañas rarezas sonoras: cosas que muy probablemente jamás hemos escuchado. Carlos Icaza, mejor conocido como Tropicaza, es curador, músico, dj, investigador y gran conocedor de las raíces musicales latinas y de México.

A propósito del dj-set en honor a Diego Rivera que compuso especialmente para nuestra fiesta de lanzamiento en el Museo Anahuacalli, platicamos con él sobre de la Ciudad de México, lugar en el que ha vivido 40 años y que entiende, como vemos abajo, de manera excéntrica y hermosa.

Tropicaza


¿Dónde naciste?
Nací en el D.F.  O al menos es lo que me han hecho saber, no me consta pues estaba muy pequeño cuando sucedió. (¡plop!)

¿Cuánto tiempo has vivido en la ciudad?
Más del que cualquier ser humano cuerdo debería tolerar, pero ya son casi 4 lustros desde que volví.

¿En qué colonia vives actualmente y dime tres cosas imperdibles de ésta?
Vivo en el barrio de San Juan, en el centro de la ciudad. Hablando de comida, tres cosas imperdibles para todos esos gorditos y gorditas aquí leyendo: los jugos marathon y la paella valenciana en la calle López, también las enmoladas  en la fonda “Mi Lupita”,  en Delicias.

¿Desde cuándo te pusiste a coleccionar viniles?
No soy coleccionista ni me interesa, si acaso seré almacenista. Los discos para mí son herramientas de trabajo para mi investigación, no son objetos “coleccionables”, tal vez más bien recolecto y selecciono lo que considero pertinente.

¿Cuáles son tus más grandes joyas?
Son muchas como para hacer un listado, pero les comparto que hace poco tiempo después de una incansable búsqueda finalmente hallé un disco doble que tardé más de 10 años buscando: los discos Baatsi Som y Baatsi Vom, editados en 1977 por el Centro Na Bolom, con algunos de los mejores registros realizados de música ritual tzotzil.

¿Cuál es tu lugar favorito para comprar discos?
Donde no hay celulares ni vendedores y/o “clientes” consultando precios por internet.

¿Quiénes son tus héroes mexicanos y por qué?
Demasiados para ser nombrados; uno de ellos el Sr. José Ortega “Morelos”, uno de los primeros aventureros que se lanzaron a Centro y Sudamérica en los 70, a la buena de dios, a traer discos exclusivos para los “sonideros”.

Si nombraras un edificio de la ciudad, ¿cuál sería, cómo le pondrías y por qué?
El edificio en que vivo. Tiene pinturas rupestres, fallas de San Andrés y fantasmas de la vieja XEW y XEQ entre otras lindezas. Si pudiera le pondría el nombre de PANGEA.

En tu relación con la ciudad, ¿dirías que eres cazador o recolector?
En D.F. y en muchas otras ciudades hay que ser forzosamente ambos, cazador para no ser cazado tan fácilmente y recolector porque es tanta la abundancia de todo que hay que ser muy selectivo para no acabar desbordado en todos sentidos.

Si fuéramos a cenar a tu casa, ¿qué nos prepararías y dónde comprarías los ingredientes?
Tlacoyos de haba con aguacate, germinados y salsa de morita. Los ingredientes, claro, los compraría cerca de casa o si hay tiempo en La Merced.

Recomienda un lugar de la ciudad al que haya que ir solo.
Los baños del Peñón.