Eptos Uno: El rapper con más clase, aun en clase turista

Eptos Uno es un MC de Obregón, Sonora, y su amplísimo vocabulario hace ver frívolo a cualquier reggaeton, a cualquier balada. Es uno de los más dignos representantes del rap mexicano.

Otro recibo más en la puerta del refri.
Hay cinco que pagar.
Billetes se hacen confeti.
Los niños quieren leche.
Y ella se queja…
Y así pasas las noches, juntando cejas.
Y así buscando vas, pero las puertas se cierran.
Ves el tiempo pasar, minuteros con sierra […]
Porque en ningún lugar hay trabajo para un reo.
Te faltan mentiras, solicitud de empleo.
Y, por lo que veo, ya no habrá otra salida.
Y sacas del cajón el arma del homicida.

— “Él está ahí”, 2009

Tony era bueno en la escuela. No tuvo problemas más que de conducta. Nació en Ciudad Obregón, Sonora, pero se mudó a Arizona con su familia cuando todavía era un niño. A los 15 años tuvo que regresar a México, porque se metió en problemas de aquel lado de la frontera. Su familia se quedó allá y, a esa edad, de regreso en Ciudad Obregón, tuvo que aprender a arreglárselas solo. Llegó al rap gracias al grafiti, en una ciudad que, al no ser muy grande, conocía perfectamente. Le gustaba Cypress Hill y las letras de Wu-Tang Clan. Empezó a rapear a los 14 años, primero en inglés y luego en español.

eptos uno

Eptos, que pronto cumplirá 30 años, aparenta ser más joven. Sentado en una silla de piel al centro de su tienda de ropa Never Die, en la calle de Isabel la Católica, le ofrece Bonafina a su entrevistadora en una taza con forma de calavera. Su nombre verdadero es Antonio Lara, pero aquí todos le dicen Tony. El nombre artístico fue una decisión estética. Cuando hacía grafiti, le gustaba cómo se veía la E con la P y la S, y determinó que se iba a llamar Eptos Uno.

eptos uno

“Conseguir música era un pedo —recuerda—. Tenía un amigo que me quemaba discos, pero me los cobraba, y un día me vendió tres con puro rap en español.” En ese entonces, él sólo conocía a Control Machete y los discos eran de bandas de España, Chile y Puerto Rico, además de México. De un solo golpe, descubrió que el género en su propio idioma ya tenía un largo camino andado. Empezó a participar en batallas de freestyle y era el habitual ganador de su estado. En 2009 grabó su primer disco, La venganza de los traumas, con un micrófono de condensador que trajo de un viaje a Estados Unidos. El disco estuvo listo en un momento inmejorable, justo después de que ganó el campeonato nacional en la Batalla de los Gallos. La venganza de los traumas, que habla de un tiempo de vacas flacas, cuando el dinero no le alcanzaba ni para lo básico, fue un éxito que le abrió el camino.

En 2012 creó Spit MX, la primera liga de batallas escritas en Latinoamérica. Cada enfrentamiento consta de tres rounds, de tres minutos cada uno. Al principio, los jueces determinaban al ganador, ahora lo hace el público. El día de esta entrevista, Eptos se preparaba para una batalla con rounds de cinco minutos, y cinco minutos de rap son cinco cuartillas de texto, así que aprenderse todo eso no es cosa fácil.

eptos uno

Después de varios años con el sello de Homegrown y seis discos en el mercado, Eptos Uno firmó, a finales de 2014, un contrato para lanzar Esto, su primer EP con Universal Music. “Un momento” fue su segundo sencillo y, a tres meses de su lanzamiento, tenía ya más de 1,300,000 reproducciones en YouTube. “Es la primera vez que tuve presupuesto para contratar un gran ingeniero de audio como Frank el Médico, que ha mezclado para Pitbull y Fat Joe —comenta emocionado—. Estaba acostumbrado a hacer mis discos en uno o dos meses, y éste me tomó casi dos años, entonces tuve tiempo de escribir muchas canciones y elegir sólo las mejores. Creo que va a hacer historia.”

Video de Eptos Uno

En el hip hop casi nadie rapea con su nombre verdadero, hay que inventarse un personaje. Pero él cree que Eptos Uno es el mismo que Antonio Lara. “El rap siempre es competencia y hay muchas cosas que se exageran sobre el escenario, pero hay gente que me dice ‘Ya conozco a Eptos, pero quiero conocer a Tony’, y yo les contesto ‘No mames, soy el mismo’.”