Carta de amor a la buena música en restaurantes de la Ciudad de México

Sirva este pequeño homenaje al soundtrack para maridar emociones.

Resulta increíble pensar el efecto que el sonido tiene en una experiencia gastronómica puede ser el peso que incline la balanza entre un recuerdo memorable o uno detestable. Incluso hay varios estudios indican que el estilo de música que escuchamos en un restaurante pueden afectar la forma en la que percibimos los sabores. Sin embargo, no hay nada más triste que darse cuenta que algunos restaurantes prefieren evitarse crear un viaje gustativo y eligen, por el contrario, armonizar sus platillos con música de fondo que suena entre covers de bossa nova o sesiones de chill out aborrecible.

Pero no todo son malas noticias. Existen cocineros cuya pasión por la música los ha llevado a buscar personajes igual de obsesionados para que les echen la mano en la curaduría perfecta de playlists para sus restaurantes —en algunos casos hasta las elaboran los chefs mismos—. Abordaremos algunos ejemplos en particular en los que la música forma parte de la columna vertebral de algunos sitios.

Pujol y Eno

Uno de los secretos mejor guardados es que es el propio chef, Enrique Olvera, es quien realiza la curaduría de la música que suena en sus restaurantes. No sólo es el mejor cocinero de nuestro país, también es un melómano obsesivo que crea la identidad auditiva de ambos sitios. Se trata, en ambos casos, de personalidades distintas que se reflejan en sus playslist. Puedes escuchar la música de Pujol y Eno en Spotify.

Contramar, Barracuda y Quintonil

Uriel Waizel, parte vital de Ibero 909 y una enciclopedia sonora andante, es responsable de crear la identidad de tres instituciones cuya banda sonora es totalmente distinta. Para el famoso Contramar, el maridaje musical incluye lo que él llama “música caliente”: sones veracruzanos, cumbias, música cubana y mambos. En contraste, el Barracuda suena como el restaurante donde John Travolta y Uma Thurman bailan twist o donde Marty McFly viaja para conocer a sus padres cuando eran jóvenes. Por último, la personalidad de Quintonil es de arrabal. Son boleros y música mexicana de esa que escuchas y te evoca de inmediato a los domingos en casa de la abuela.

Lardo y Rosetta

Se trata de dos listas creadas por el famoso Rulo, que son totalmente distintas entre sí. Cada una indica la personalidad auditiva de estos sitios hermanos y, para fortuna, también puedes encontrarlos en Spotify: