Cosas de cuarentena: te leen el Tarot por video mientras tomas un mezcal

Mezcal Creyente nos tiró las cartas de la mano de @koan.tarot para darnos una profunda reflexión de cómo estamos hoy.

Cuando los de Mezcal Creyente nos invitaron a tener una sesión de Tarot virtual, nos imaginamos que del otro lado de la pantalla habría un hombre con turbante envuelto en humo de incienso y una bola de cristal enfrente. Nada más alejado de nuestra expectativa. Cuando mi computadora se conectó a la experiencia individual de lectura de cartas, me encontré con una mujer vestida con ropa casual en un escenario neutro de madera y aspecto tan relajado que hasta parecía una charla con una amiga. Se trataba de María José Borja de Koan Tarot, una de las lectoras de Tarot más solicitadas de la Ciudad de México con nueve años de experiencia.

creyente

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El kit de Creyente

El kit que recibimos previamente tenía: una vela (lo que conecta a lo divino); el sahumerio (lo que activamos); una piedra (lo que recibimos), me tocó una pirita; una raíz de oro (nos conecta a la tierra) y el mezcal al centro. María nos pidió que acomodáramos cada cosa de manera circular, con el vasito de Creyente en medio. Luego revolvió las cartas e inició la lectura. “No se trata en lo absoluto de una predicción, o de decirte cosas del futuro”, aclaró desde el inicio. El objetivo más bien era comprender la revelación que se daría del inconsciente para observar mis capacidades en el camino hacia la trascendencia.

kit Tarot

La última vez que me leí las cartas fue con una baraja Celta, y los resultados no fueron nada gratos. En esta ocasión, me pasó al revés: salieron varios símbolos de plenitud. La lectura también fue muy atinada en los aspectos del pasado que debo soltar, en cómo conectar con lo que deseo, focos rojos a trabajar y mi versión a trascender. Esa mañana hice una pregunta inconsciente de lo que buscaba que el Tarot me revelará ese día, y la respuesta llegó con precisión en la última carta: la reina de espadas.

Fue una experiencia muy particular recibir tanta información de uno mismo a través de una pantalla, algo demasiado íntimo y cercano para no estar en presencia física, pero la conexión se logró.

Lejos de todo prejuicio esotérico, el Tarot es un espejo. Si en estas fechas buscan una lectura seria de su reflejo metafísico, digamos, María es una opción muy recomendable, y más si lo acompañan con un mezcalito Creyente, que logra abrir el canal entre nuestro corazón y espíritu.

@koan.tarot
@mezcalcreyente