Peces de las profundidades en el Museo de Historia Natural

Un plan perfecto para vacaciones o día habitual: ver peces del abismo del mar y entender cómo sabemos más del universo que del propio planeta que habitamos.

Ir al Museo de Historia Natural se siente como irse de pinta, experimentar toda esa melancolía de no estar en la escuela en un día normal, como de paseo, de premio. Por eso es un planazo para estas vacaciones, y más porque la exposición temporal, Maravillas Marinas. Una ventana a la riqueza de las profundidades, es sobre el mar, sobre los peces que viven en las profundidades del mar y, si existen los extraterrestres, sin duda alguna son ellos. Además, aceptémoslo, todos necesitamos un poco de mar en nuestra vida, más en diciembre.

peces profundidades

Ernesto P. Uruchurtu (el mismo que hizo La Lagunilla, el mercado de Sonora y el de San Juan) construyó el Museo de Historia Natural y casi toda la sección II de Chapultepec incluida la montaña rusa más rápida de su tiempo. El museo luego fue inaugurado por el presidente Adolfo López Mateos. La arquitectura es monumental y choncha al igual que sus ideales políticos.

Maravillas Marinas. Una ventana a la riqueza de las profundidades está dentro de una de las estructuras circulares del museo (éste se compone como por esferas de colores, azul-universo, roja-animales, amarilla-evolución, verde-expo temporal y se conectan entre ellas por pasillos abovedados). La muestra comienza con un poema lindísimo que alaba al mar, escrito por Francisco Camilo Cervantes:

peces
Foto: Museo de Historia Natural

Tu vastedad azulada hoy me inspira, 
en la playa sin principio ni fin. 
Punto de encuentros y partidas, 
donde existe la sirena y el delfín.

A mi parecer, el objetivo de la exhibición es que al público le caiga el veinte de que se sabe más del universo, de la luna y de marte que del mar. Así van saliendo datos encantadores como que el mar antes era más dulce y adquirió su salinidad debido a los minerales arrastrados por los ríos, producto de la erosión de montañas y volcanes; que el mar huele a mar debido a su composición química: azufre, calcio, carbono y sales minerales como cloro, potasio, magnesio y sodio. Lo otro interesantísimo es que se calculan cerca de 6 millones de toneladas de oro disuelto en el mar, pero por su baja concentración extraerlo resulta incosteable.

Lo que sigue es lo más bonito, es donde el sol todavía ilumina el fondo y existen los procesos fotosintéticos del plancton y ciertas algas, y puedes ver la colección de conchas preciosas, caracoles perfectos, almejas divinas, medusas venenosas, corales, estrellas de mar que se reproducen sin tocarse.

Te explican que el sonido del mar (por mucho que nos gustaría) no se guarda en las caracolas, sino que las conchas capturan los sonidos del exterior y al resonar en el interior parece que salen de allí, esto es el mismísimo ruido blanco, mezcla de todos los sonidos, tal como la luz blanca es la combinación de todos los colores.

peces

Poco a poco nos van adentrando en aguas más profundas y los animales que ahí habitan. Hay una breve historia del buceo, con sus trajes exóticos y zapatos con peso para sumergirse. En lo profundo los seres vivos se alimentan de restos orgánicos procedentes de la superficie y de la depredación entre los organismos. Lo más padre son los peces linterna que producen luz propia, también están los fantásticos calamares gigantes o el celacanto un pez que casi no ha cambiado nada desde el origen del mundo, por eso también se le conoce como un fósil viviente.

peces

 Lo otro realmente cautivador es ver un vasito de unicel que redujo su tamaño de manera impresionante debido a la presión del fondo marino. La zona hadal es la más recóndita, la palabra de origen francés hace relación al dios Hades, del inframundo, 6000 metros hacia abajo, inexplorable, como las fosas Marianas que llegan a los 11 kilómetros donde las temperaturas se acercan al punto de congelación. Miedo y oscuridad total.

peces

La exposición es realmente un viaje, sales y un sol de invierno te abraza, pero el mar y su enormidad no dejan de asombrar. Recomiendo también echar ojo a la burbuja sobre el universo, las estrellas, los hoyos negros y los planetas. También a los animales disecados y los increíbles dioramas en los que habitan.

peces

Si ya andan por ahí no se pierdan el Panteón Civil y el Cárcamo de Dolores (ahorita hay una pieza de arte sonoro preciosa, de Ariel Guzik), la rotonda de las personas ilustres donde descansan los restos de David Alfaro Siqueiros y el gran mural de Diego Rivera sobre el agua como origen de la vida.