Sobre el exilio de los músicos callejeros del Centro, que ahora están por toda la ciudad

Desde que inició la cuartentena los músicos callejeros que tocaban en el Centro se fueron hacia sus alrededores, donde están las personas, y nos encanta.

A veces suena una canción de Juan Gabriel por la calle y los vecinos salimos corriendo para alanzar a los músicos en ese ratito de alegría y tristeza que tanto mejora nuestro encierro. A veces son trompetistas tristísimos o organilleros que tocan piezas de fantasmas. El paisaje sonoro que entra por nuestras ventanas es uno que antes le pertenecía al Centro Histórico, pero ha llegado hasta nosotros. Una música como producida por el viento.

Ahora que el Zócalo, Madero y la Alameda están casi desiertos, los músicos callejeros pasan por toda la ciudad, y cabe decir que, al igual que los pájaros, se escuchan más nítidos que nunca.

marimba-musicos-callejeros

No importa si es la Roma, Condesa, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Aragón o Neza, hay mañanas afortunadas en las que uno se despierta escuchando “Jugo de piña” en su versión para marimba, o “Carta a Eufemia” saliendo de un organillo que suena chueco y desentonado, y que por eso nos gusta tanto.

Algunos de ellos, especialmente los organilleros, creyeron que su oficio estaba a punto de desaparecer. Pero si algo les ha enseñado la calle es a ser resilientes; no hay ejemplo más claro que el organillero solitario que, aún sin gente, seguía poniéndole música al Zócalo (porque “la costumbre es más fuerte que el amor”, diría Juan Gabriel). Otros, buscando la supervivencia de su oficio heredado de varias generaciones, fueron hacia la gente: a sus hogares. Su presencia en las colonias es como una serenata colectiva que siempre se agradece.

músicos callejeros

Junto con el canto de las aves, los compradores de fierro viejo y los vendedores de tamales, los músicos callejeros producen la ciudad que nos hace falta. Con todo esto queremos decir: apoyemos a los músicos callejeros que llenan de nostalgia, alegría y herencia nuestras calles, y nos necesitan más que nunca.

 

San Pedro de los Pinos:

Con ustedes, Juan Gabriel en el Parque Miraflores:

.Más en Local.Mx

Aparentemente, esta es la época de oro de los Bicitaxis en la zona conurbada