La Casa de los Delfines: un monumento histórico perdido en las callecitas de San Ángel

La emblemática Casa de los Delfines se construyó en el siglo XVIII y su fachada es una de las más bonitas de los callejones de San Ángel.

Caminar por San Ángel casi siempre trae calma y dan ganas de pasear y seguir paseando. Los empedrados cubiertos de vegetación, los inmensos árboles, las casas de piedra dan sensación de gravedad, de que todo es real y que por eso ha durado intacto tantos años. Entre las casas emblemáticas de este barrio, en General Marcial Lazcano, está el Callejón de la Cita y allí, del lado derecho, la extraordinaria Casa de los Delfines.

Casa de los Delfines

La Casa de los Delfines era parte del casco de la Hacienda San Ángel Inn cuando se construyó en 1786. Luego pasó a ser casa del General Adolfo León Ossorio, ex revolucionario y coleccionista de arte. Lo icónico de la casa, por lo que se le dio el nombre, es por su fachada con delfines (aunque parezcan más bien monstruos de agua) tallados en piedra a los costados de la entrada. La fachada es una verdadera obra de arte; además de los delfines, la puerta de madera está repleta de detalles y caras de personajes religiosos; tiene azulejos amarillos con detalles florales y otros frutales.

Casa de los Delfines

Si te encuentras deambulando por este pueblo pintoresco, un domingo de sosiego después de comer en el Mercado de San Ángel, ve a saludar a las gárgolas-delfín en el Callejón de la Cita.