Siembra, la exposición de la kurimanzutto que transformó completamente la galería

Siembra es la nueva exposición de la kurimanzutto y no se parece a nada que hayamos visto últimamente. Tiene siete espacios diferentes y presenta siete exposiciones individuales.

¿Cómo se puede reimaginar kurimanzutto a 20 años de existir? La pregunta no es poca cosa; después de todo, si una galería funciona con el ritmo de las exposiciones planeadas con años de anticipación es la kurimanzutto. O al menos funcionaba así hasta inicios del 2020, cuando la inspiración para difundir el arte cambio de rumbo y la galería propuso inaugurar Siembra, una exposición con una cadencia distinta, más suave.

Siembra no tiene nada que ver con nada que hayamos visto últimamente. La propuesta es un experimento que transformó el amplio espacio de su única sala en siete salas independientes, interconectadas pero separadas entre sí por muros laberínticos. Cada una presenta la propuesta de un artista y la programación de cada espacio irá cambiando libremente a lo largo de todo el año. Sin calendario organizado y con espíritu espontáneo.

La relación con la agricultura en Siembra no es casual ni pasa desapercibida; analogías hay varias. Desde los siete espacios que recuerdan a las parcelas de los campos de cultivo, cada una independiente pero nutrida por las otras, hasta la importancia de diversificar cultivos para no volver infértil la tierra. Kurimanzutto está reiventando su propuesta de un modo que recuerda más al regreso a una relación cercana y espontánea entre galería y artistas, afortunadamente.

Siembra en la kurimanzutto

Siembra en la kurimanzutto

Los primeros siete artistas son Haegue Yang, Gabriel Orozco, Eduardo Abaroa, Daniela Rossell y Galen Jackson, Wendy Cabrera Rubio, 
Dr. Lakra y Minerva Cuevas. Cada uno es una siembra independiente, que podría irse antes o después que las demás, así que, para empezar, el paradigma de la certeza, que muchas veces evita que visitemos una galería después de la inauguración, no existe.

Así es la primera Siembra

Durante todo el año visitar kurimanzutto tendrá el elemento probable de la sorpresa. No sabemos cuando cambiarán las pequeñas exposiciones –tampoco ellos lo saben– y el ritmo será definido orgánicamente, con el transcurrir del tiempo. Por ahora, cada sala tiene mucho de especial. La artista surcoreana Haegue Yang presenta una combinación de esculturas móviles y sonoras con el papel tapiz Eclectic Totemic; Gabriel Orozco muestra la serie Veladoras Arte Universal de la XIII Bienal de La Habana, piezas sensuales hechas de rejilla y encaje.

Siembra en la kurimanzutto

También está la serie de Eduardo Abaroa, inspirada en el hallazgo de un cd pirata en las calles de la Ciudad de México o La Computadora de la Conexión, de Daniela Rossell y Galen Jackson, una instalación genial que reproduce a un tiempo la película de Dziga Vertov, El Hombre de la Cámara y las imágenes similares a cada fotograma que el algoritmo de la máquina encuentra, en tiempo real, en Internet.

Hasta ahora, esta descripción solo abarca cuatro artistas, tal vez porque nombrarlos a todos sería romper con el espíritu curioso que propone Siembra. En su nuevo formato, recorrer la kurimanzutto puede ser en cada ocasión un acontecimiento personal; el acto sencillo de volver varias veces a un espacio en movimiento es una reinvención de uno mismo. Recomendamos ir a la kurimanzutto. Y luego ir varias veces más.

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QUÉkurimanzuttoDÓNDEGobernador Rafael Rebollar 94, San Miguel Chapultepec

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