Fotos cortesía del MUNAL

La perpetua contemplación de Otto Dix

El MUNAL presenta la exposición Violencia y pasión del pintor alemán Otto Dix, cuya obra realista se convirtió en un referente de su época.

Autor: Manolo Caso | Fecha 25 octubre, 2016

La exposición de Otto Dix Violencia y pasión inicia con una perspectiva sobre la identidad del artista mediante sus obras más tempranas: un tipo retador en perpetua contemplación de sí mismo y del mundo que lo rodea.

Su vida y obra se ven marcadas por las guerras, aunque su cosmovisión se mantiene uniformemente sombría durante el desarrollo cronológico de sus creaciones. Equipado con una increíble memoria visual y una filosofía nihilista, partió a las trincheras del frente Germano-Francés durante la Primera Guerra Mundial. Ahí asumió el rol de testigo de las aberraciones, brutalidades y la plaga de muerte durante la guerra, y durante este tiempo hizo múltiples grabados y dibujos de la cotidianidad en las trincheras. Podredumbre, muerte, muerte, muerte, muerte, muerte y más muerte. Dix habla con su pincel, pero si tuviera que ponerle palabras en la boca al juzgar su obra, diría a gritos: ¡NO HAY GLORIA EN LA GUERRA! ¡NO HAY GLORIA EN LA MUERTE!

En algunos grabados del tiempo de la Primera Guerra, se alcanza a contemplar una dualidad. En una obra se ve un sol pálido, obsoleto, casi como si no estuviera ahí a pesar de que ocupa la mitad del espacio en la imagen. Las penumbras se sobreponen a la luz. La dualidad de Dix no es un balance, simplemente es un elemento desesperanzado: una mera declaración de que la luz ha sido opacada por los actos del hombre.

Otto Dix

Durante el interbellum, Dix empieza a experimentar entre el cubismo, el futurismo y el dadaísmo sin dejar el realismo que definió sus primeras obras. Dix frecuenta burdeles, circos y todo tugurio repleto de anormales. Sus retratos siguen siendo contrastantes, ahora entre las clases sociales alemanas: los abusos y el exceso de la burguesía opuestos a la miseria de la mayoría. La gama de contrastes de Dix habla por sí sola, siempre recargándose a colores sombríos pero conservando un espectro de lucidez mínimo.

Otto Dix

Dix retrata prostitutas y fenómenos pero no busca una estética convencional en sus creaciones sino un fiel recuento de la realidad. Ama ilustrar la decadencia natural del ser humano prefiriendo retratar prostitutas viejas, experimentadas y haciendo énfasis en sus arrugas y todo rastro que deje el tiempo en el cuerpo humano. Tal como Charles Baudelaire, busca encontrar la estética del mal.

Hay muchas obsesiones en la obra de Dix: su mirada retadora en los autorretratos; las manos simulando a Cristo cubriendo sus llagas en la costilla; San Cristóbal y el niño Jesús; muerte, decadencia, guerra, paz. Todas son recurrentes durante todas sus etapas. Por esto durante el Tercer Reich, el partido Nacional Socialista determinó que la obra de Dix era arte grotesco y ordenó la quema de muchas de sus obras. Dix se resigna a las montañas de Baviera y se dedica a pintar “inofensivos paisajes” todos recargados de imágenes apocalípticas: bosques demacrados, tierras baldías, sangrientos atardeceres, etc. Encuentra una manera simbolista de seguir con su protesta, pasando desapercibido.

Otto Dix

Las pinturas de Dix encuentran cierta iluminación a partir del nacimiento de su hijo antes de la Segunda Guerra y a partir de ahí muestra una decadencia esperanzadora. La luz llega por fin a su paleta. No es hasta sus últimos años, después de las guerras, cuando encuentra la paz y la conciliación con la muerte y el mundo que lo rodea.

Otto Dix es un personaje multifacético, un gran guía a través de la situación histórica/social europea de la primera mitad del siglo XX. Su obra es única, conmovedora y fascinante. La exposición en el MUNAL es necesaria para cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad.

.

Agenda local – qué hacer del 26 de junio al 2 de julio

Te recomendamos las siguientes 9 cosas para hacer, comer y ver esta semana en la Ciudad de México.

enHorabUENa: un café, un restaurante, una idea y un sólo local

Enhorabuena es un momento que se traduce en alimentos frescos y de temporada, sabores asiáticos, sándwiches y otras delicias inesperadas.

Inauguramos serie de recorridos en bici: Local x tokyobike I

Local x tokyobike es una colección de paseos en bici por la ciudad para mostrarte lugares indispensables e inspirarte a que disfrutes el camino.

Considera esto si quieres rentar algo en la Ciudad de México

Al ritmo que vamos estamos en riesgo de ver la ciudad convertirse en un nuevo París o Londres, donde los jóvenes viven lejísimos del centro.

Placer entre panes: 4 torterías básicas (y notables) a probar en la ciudad

Es infalible. Con la misma certeza que sabemos que siempre habrá obras en el Periférico podemos asegurar que no existe un capitalino que nunca haya comido una torta.

La pieza que es Casa Wabi en Santa María la Ribera

Casa Wabi se integra orgánicamente a su entorno y le recuerda a la comunidad que no hay espacio cultural que esté completo hasta que lo hace suyo.

Agenda local – qué hacer del 19 al 25 de junio

Te recomendamos las siguientes 7 cosas para hacer, comer y ver esta semana en la Ciudad de México.

Pasillo de Humo para disfrutar de auténtica comida oaxaqueña sin salir de la Ciudad de México

Celia y Alam Florián nos trajeron un pedacito de Oaxaca a la Ciudad de México para disfrutar lo mejor de la cocina oaxaqueña tradicional.

La historia sin fin de la cultura pop asiática: 4 pisos de TODO en la FrikiPlaza

En sus 4 niveles encuentras absolutamente todos los objetos pop asiáticos; anime, manga, comedias románticas, hentai, disfraces para cosplay, k-pop, j-pop…

Macelleria: pizzas, pasta casera, fresca, y costillas que se deshacen en la boca

Macelleria reabre sus puertas en la Roma con un menú intacto inspirado en “la nonna” italiana en Brooklyn en los años 20. Pura comida casera y bien hecha.

Close
Close

Suscríbete a nuestro Newsletter

* Indica que es requerido